Bafici 17 // Festival internacional de cine independiente de Buenos Aires

Bafici 17 // Festival internacional de cine independiente de Buenos Aires

Bafici 17 // Festival internacional de cine independiente de Buenos Aires

17 BUENOS AIRES FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE INDEPENDIENTE (BAFICI)

Del 15 al 25 de abril

 El Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presenta el
17 BUENOS AIRES FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE INDEPENDIENTE (BAFICI)
Del 15 al 25 de abril

Organizado por el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y con Dirección Artística de Marcelo Panozzo, el 17 Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI) se realizará del 15 al 25 de abril, con una programación que presentará más de 400 películas nacionales e internacionales que se exhibirán en 13 sedes distribuidas en toda la Ciudad, junto con una variedad de actividades especiales.

La 17ª edición del BAFICI contará nuevamente con su Sede Central y Punto de Encuentro en el Centro Cultural Recoleta y las 10 salas del Village Recoleta. A las ya tradicionales sedes como el Centro Cultural San Martín, Malba Cine, el Planetario, la Fundación Proa, el Arte Multiplex Belgrano, el Village Caballito, el auditorio de la Alianza Francesa y el Anfiteatro de Parque Centenario, donde se realizarán las funciones gratuitas de “BAFICI al aire libre”, se suman este año los que quizás sean los tres puntos más icónicos de la actividad cultural porteña: el Teatro Colón, donde se realizará la entrega de premios y la proyección del film de Clausura, La Usina del Arte, donde habrá un concierto homenaje a Jaco Pastorius, y la renovada sala Leopoldo Lugones del Teatro General San Martín.

Las películas de apertura y cierre del festival serán estrenos mundiales. BAFICI tiene el orgullo de poder decir este año que su Función de Apertura corresponderá a la presentación en sociedad de El cielo del Centauro, el nuevo film de Hugo Santiago, quien vuelve a filmar en su ciudad 43 años después de Invasión, quizás la película más moderna de la historia del cine argentino, y entrega una maravillosa carta (¿o cartografía?) de amor a Buenos Aires en clave de suntuoso film noir. En la Función de Clausura, en tanto, se verá el documental La calle de los pianistas, ópera prima de Mariano Nante, un film que nos introduce en un mundo de mujeres y pianos conformados por dos casas que coexisten lado a lado en la misma calle de Bruselas. La dinastía de pianistas Tiempo y su vecina Marta Argerich protagonizan una celebración de la música y la pasión; un retrato que hace foco en Karin Lechner y su hija adolescente Natasha Binder, y el modo en el que el mandato familiar (el de brillar frente al teclado) es tan dulce como ineludible. Dos films luminosos como pocos, entonces, ponen al Festival entre paréntesis.

La de esta edición del BAFICI tal vez sea la Competencia internacional con menos títulos “cantados” de su historia, con la disposición geográfica más llamativa. Quizás sea la que brinde mayores sorpresas, la que no busque nada seguro sino una exploración sinuosa, estimulante, y en no pocos momentos brillante, del mundo.

Con 18 títulos en total, el dos es la clave. Dos por dos, cuatro películas de producción argentina. Pero dos son coproducciones y de directores de otro país: Días extraños es de director colombiano, La obra del siglo es de director cubano. La Mujer de los Perros tiene dos directoras, una de las cuales fue asistente de dirección de la ópera prima del director de El incendio, dirigida de a cuatro. Luego vienen dos películas austríacas, una de las cuales se llama Double Happiness (coproducción con China) y la otra, Goodnight Mommy, es de dos directoras. Y hay dos películas israelíes. Y dos brasileñas. Y dos españolas. De las seis restantes, una es de la India, una de Irán y el resto son coproducciones, una encabezada por Francia pero es sobre la historia alemana, una encabezada por Suiza, con Alemania como coproductor. Las dos son documentales. Otra encabezada por Estados Unidos y con coproducción con Corea del Sur, pero es sobre la otra Corea. Y por último una película cuyo primer país productor es Jordania, lo que marca una novedad para el BAFICI. Si bien es riesgoso el corte, unos cinco títulos del total son documentales.

El malestar de una pareja en modo acuciante y urgente de El incendio. Un retrato íntimo de Buenos Aires a partir de sus habitantes extranjeros en Días extraños. Un viaje alucinado por la Cuba que es y la que no fue en La obra del siglo. Una mirada extrañada, al borde de la civilización, es lo que aparece en el retrato del Conurbano que ensaya La mujer de los perros. Ciudades en espejo y una decisión urbanística inusual en Double Happiness. Terror psicológico en Goodnight Mommy. Calidez y cercanía en el retrato de relaciones de Ela volta na quinta. Amistad, verano, viajes, amores y canciones en Los exiliados románticos. Un muestrario de años, de planos, de historia, de gente que nos pone en trance frente a Barcelona en la singularísima Transeúntes. Un diario personal y de descubrimiento frente a Corea del Norte y sus encierros en Songs from the North. Un documento histórico sobre la Alemania de posguerra, hecho con imágenes de archivo pero con lógica de thriller en Una jeunesse allemande. La justicia como injusticia asoma su cara más fiera en Court. Un viaje doble, o mejor múltiple, por una Teherán nocturna, perturbadora y sorprendente en Atomic Heart. Una historia áspera y filosa de padre e hija y de familia en dificultades en la cortante Ben Zaken. The Kindergarten Teacher se anima a mirar de frente el valor de la poesía y la belleza en un mundo que parece no necesitarlas. Una película de aventuras y supervivencia en Theeb. Una película desbordante y desbordada, como un De Palma pasado de vueltas, en Prometo um dia deixar esa cidade. Mientras que Above and Below hace foco en rincones imposibles del mundo y unos habitantes que redefinen todas las ideas de “frontera”.

La Competencia Argentina es, probablemente, una de las secciones que más atención generan en el público nacional y en programadores extranjeros. Este año, de un total de 16 largometrajes, 13 se presentan en calidad de Premiere Mundial. Pero, además, 5 óperas primas estarán participando con una variedad notable de historias y estilos: en Generación Artificial, de Federico Pintos, lo que alguna vez fue moderno y ya no lo es vuelve a recibir un tratamiento renovador en la historia de una búsqueda delirante; un merecido retrato, el de Guido Fuentes, quien al frente de la escuela y agencia de modelos en Guido Models, de Julieta Sans, le aporta más belleza al mundo; una historia de amor es la que cuenta Idilio, de Nicolás Aponte Gutter, sólo que de una manera diametralmente distinta a lo que estamos acostumbrados; el cruce de dos historias en momentos decisivos en un bucólico paraje en Miramar, de Fernando Sarquís, y el detrás de los escenarios y los micrófonos de una banda de rock que se abre camino, en Poner al rock de moda, de Santiago Charriere.

Y están los regresos: desde los más experimentados como Juan Villegas, con el retrato sensible de una mujer dueña de una voz excepcional en Victoria, los clásicos cruces románticos con influencias shakespearianas en La Princesa de Francia, de Matías Piñeiro, o las dos vidas sumergidas en una intensa relación como las que presenta el último film de Luis Ortega, Lulú. Y también la experiencia contagiada de libertad adolescente de la mano de Rosendo Ruiz en Todo el tiempo del mundo, la búsqueda entre escombros y películas de una herencia familiar en La sombra, de Javier Olivera, la descripción de un mundo de alta sociedad según los ojos únicos de José Campusano en Placer y Martirio, una pareja en evidente estado de crisis en el marco de una reunión familiar en la costa argentina en Mar, de Dominga Sotomayor. Más al sur cuatro mujeres se refugian con el deseo de comenzar una nueva vida en Madre de los dioses, de Pablo Agüero; Cuerpo de letra, de Julián D’angiolillo, nos sumerge en un mundo tan maravilloso como real, a partir del cual nunca volveremos a ver las paredes pintadas en las calles de la misma manera. Tampoco lo haremos con las calles del “Barrio Chino” una vez que conozcamos algunas de las historias y de sus protagonistas que presenta Arribeños, de Marcos Rodríguez. Y, finalmente, un mundo fuera de este planeta es el que se intenta descubrir en Al centro de la tierra, de Daniel Rosenfeld.

Vanguardia y Género es el espacio de la heterodoxia, una competencia que se puso en marcha en la edición de 2013 donde se reúnen films que, por sus características, habitualmente parecerían estar limitados a trasnoches o sesiones especiales destinadas a los fieles del cine experimental. VyG es una especie de circo romano donde todos compiten contra todos, un lugar donde el cine que desafía las reglas más establecidas del academicismo se casa con las evoluciones del Horror, la Comedia o el Musical, donde en muchos casos asoman híbridos gloriosos que borran las fronteras entre la vanguardia -lo que asumimos como minoritario por naturaleza- y -todo lo contrario- el cine de género.

Sólo por lanzar algunos ejemplos: en A girl walks home alone at night, film de la cineasta iraní Ana Lily Amirpour (y producida por Elijah Wood, nada menos), se encuentra una estilizada relectura del mito del Vampirismo cruzada con un homenaje al Jarmusch de Permanent Vacation; en Queen of earth, de Alex Ross Perry (Listen Up Philip), con un thriller psicológico de fuertes (y quebradizos a un tiempo) personajes femeninos, con Bergman, Polansky o Altman como referentes posibles y protagonizada por una soberbia Elisabeth Moss; en Amor Eterno de Marçal Forés (participó en VyG de 2013 con su anterior film, Animals) el mito a revisar es el del canibalismo a través de una envoltura de thriller homoerótico de alto voltaje filmado en… 24 horas (sí, 24 horas); Crumbs, de Miguel Llansó (todo un OVNI de este BAFICI ’15), es un relato de ciencia ficción postapocalíptica Etíope con algo de Herzog y de Boorman, pero también de Monty Python. Finalmente (y sólo por citar algunos ejemplos entre las 22 posibilidades de la competencia de este año) en 35 y soltera, de la argentina Paula Schargorodsky, aparece un cruce imposible entre documental y comedia romántica bridgetjonesiana muy recomendable para todo ser humano nacido antes de 1980, un film que tuvo su origen en un vídeo que hace un tiempo fue inesperadamente viralizado a través de Youtube.

Baficito, la histórica sección abocada a los niños de diferentes edades, ha tomado, acorde con el estreno sudamericano del primer film animado en 3D de Astérix, Astérix y la residencia de los dioses, la Pócima Mágica gala. Baficito está más poderoso que nunca y sobran pruebas: no por nada la Apertura al Aire Libre del BAFICI será The Tale of The Princess Kaguya, el nuevo film del estudio Ghibli, el famoso cantero de maravillas de Hayao Miyazaki. Serán ocho filmes de diversas partes del planeta (que incluyen la nueva aventura de los despistados Mortadelo y Filemón, pero además, como ya sucediera el año pasado, Baficito tendrá su propia retrospectiva, dedicada a la obra del gigante Chuck Jones. O sea: tres programas dedicados al director clásico de animación que definió no solo modos invencibles de la comedia animada (los instantes de su Coyote, de su Bugs Bunny en la ópera, del Pato Lucas siendo intervenido, están en todos nosotros) sino formas de vivir la comedia toda.

Música, la sección del festival dedicada al pujante mundo del documental musical se mantiene con ojos y oídos (bien) abiertos, en tanto así como la producción del género crece, también hace falta afinar los sentidos para encontrar aquello que merezca sonar en la partitura de BAFICI. Este año nuevamente hay películas argentinas que van de la cumbia al dub, y de allí al heavy metal, pasando por un encuentro cumbre de músicos populares, un vibrante retrato del grupo Attaque 77 y una mirada sorprendente al mundo del trovador Roque Narvaja. Pero esa es la batea “nacional”. En la “internacional” se suman nombres grandes y también míticos… The Residents, Spandau Ballet, la película que Ethan Hawke le dedicó al maestro Seymour Bernstein, el punk made in Washington de los 80, la historia detrás del legendario álbum Tubular Bells, la del delicioso sello Sarah Records y una ficción y un documental de altísimo impacto, dedicados a dos figuras de esas que merecen una filmografía completa: Brian Wilson y Glen Campbell.

La Selección Oficial – Fuera de Competencia es un espacio que ha ido ganando cuerpo en el BAFICI, conformado por películas que merecen un lugar central pero que, por razones diversas, no están en las competencias. Son films sobre los que el BAFICI quiere poner un potente reflector, y este año hay allí un estreno mundial, el de Invierno, la nueva película del chileno Alberto Fuguet; uno internacional, el del documental Jaco; la presentación también en calidad de estreno mundial de No somos animales, la última película de Alejandro Agresti; Ragazzi, nueva entrega de Raúl Perrone; UPA 2 – El Regreso, vuelta al ruedo del team que ganara la Competencia Argentina de BAFICI 2007; el primer largo (terminado) de Santiago Calori, Un importante preestreno, una historia deliciosa de la cinefilia porteña; The Tale Of The Princess Kaguya, apertura de BAFICITO; Contraluz, otro estreno internacional, o la obra definitiva del gran Juan Gatti para fulldome; y finalmente dos cortos, de viejos conocidos del festival y directores excepcionales: Why?, de Nadav Lapid, y Melody, de Marialy Rivas.

El formato de proyección digital, para muchos cinéfilos un demonio devorador de celuloide, puede ser la manera de acceder a copias restauradas de clásicos que merecen una nuevo paso por la sala de cine y en las mejores condiciones posibles, llegando incluso a las prístinas versiones 4K. La selección de Clásicos Restaurados de este año refleja diversidad de nacionalidades, épocas y, claro, intenciones del Festival a la hora de alumbrar determinados films, y la lista de títulos y directores habla por sí sola…

A sangre fría (Richard Brooks, 1967)
El acto en cuestión (Alejandro Agresti, 1993)
Alambrado (Marco Bechis, 1991)
Amalia (Enrique García Velloso, 1914)
El ansia (Tony Scott, 1983)
El color de la granada (Sergei Parajanov, 1969)
La comezón del séptimo año (Billy Wilder, 1955)
La dama de Shangai (Orson Welles, 1947)
Hechizo del tiempo (Harold Ramis, 1993)
La memoria de la justicia (Marcel Ophuls, 1975)
Pacto de amor (David Cronenberg, 1988)
Rescate en el Barrio Chino (John Carpenter, 1986)
Terciopelo azul (David Lynch, 1986)
La tregua (Sergio Renán, 1974)
Actua 1 (Philippe Garrel, 1968)

Cine Planetario
Este año, la cada vez más consolidada sede de BAFICI ubicada en el Planetario Galileo Galilei de los bosques de Palermo, con su sistema de proyección Fulldome, presenta dos acontecimientos extraordinarios. Además de contar con la reposición de Tango 360, Buenos Aires y el amor como nunca se vieron, allí en el Planetario se producirá un festín con el estreno de la versión definitiva de Contraluz, película creada para el sistema Fulldome por el enorme diseñador argentino Juan Gatti (cuya obra va desde la portada mítica del disco Artaud hasta los afiches de buena parte de las películas de Pedro Almodóvar), obra en la que retoma y amplía aquella Contraluz, Sound + Vision que mostrara en 2011. Además, mezclando luz y sonido (¡en vivo!), el grupo tecno-pop argentino Entre Ríos estrena en el Planetario su obra Saga: Cuadro, construcciones y deconstrucciones de la canción y la imagen que reproducen con perfección hipnótica los claroscuros del pop.

Invitados internacionales

Este año el BAFICI tendrá entre sus visitantes a Isabelle Huppert, uno de los ejes de “Francia, país invitado”, a quien se le dedicará un repaso por su obra cinematográfica y una charla pública en el Teatro Colón, entre otras actividades. La otra gran presencia francesa es Pascale Ferran, notable directora a la que BAFICI le dedica una retrospectiva.

Otro territorio con dos muestras este año es el Reino Unidos: estarán en Buenos Aires Luke Fowler uno de los artistas seleccionados para el Premio Turner 2012 y competidor en VgG de BAFICI 2013 con The Poor Stockinger, the Luddite Cropper and the Deluded Followers of Joanna Southcott, merecedor de un repaso de su obra, y por otro lado, Bob Stanley y Paul Kelly, el primero integrante del exquisito y mítico grupo pop Saint Etienne, el segundo director, juntos el alma de Heavenly Films, sello cuyas películas se repasaran.

Para presentar el homenaje a Mario Monicelli estará aquí su compañera durante 30 años, la artista plástica Chiara Rapaccini, mientras que el hijo de la leyenda del bajo Jaco Pastorius, John Pastorious, y el director Paul Marchand presentarán el estreno internacional del documental Jaco.

Siguiendo con la música, Natasha Binder y Karin Lechner, madre e hija y protagonistas excluyentes del documental La calle de los pianistas, cerrarán la función de clausura del Festival con un concierto conjunto. Y dos protagonistas de estrenos mundiales de este BAFICI también estarán frente al público presentando sus pianistas: Alberto Fuguet que llega con la enorme Invierno, y el gran Hugo Santiago, que tendrá su poema de amor a Buenos Aires, El cielo del Centauro, como film de apertura.

Francia, país invitado

Francia puede ser país invitado de este BAFICI 2015 pero pudo serlo de muchos otros. Primero, porque cada año la cinematografía francesa le aporta al Festival una cantidad de títulos enorme, seguramente la segunda en importancia cuantitativa después de la presencia del cine argentino. Luego, porque el cine francés admitiría muchos recortes diferentes a la configuración elegida este año, y cada una de ellas no sólo sería idiosincráticamente perfecta, sino representativa de un fragmento de la historia grande del cine francés. En este BAFICI se honrará a una actriz monumental como Isabelle Huppert y a una directora brillante y secreta como Pascale Ferran, pero además la programación va de un Astérix último modelo a un Philippe Garrel circa 1968, de los experimentos de la competencia “Vanguardia y género” al esperado primer largo de Jean-Gabriel Périot, de un urgente documental sobre caricaturistes a no uno sino dos films protagonizados por Michel Houellebecq. Y mucho más, porque el cine en Francia es, siempre y por fortuna, “en continuado”…
Panorama

Entre los nombres que integran la sección más grande del BAFICI están Aleksei Fedorchenko, Ron Mann, Pedro Costa, Roy Andersson, Patricio Guzmán, Fatih Akin, Peter Greenaway , Hong Sang Soo, Ulrich Seidl, Asia Argento, Walter Salles, Christoph Hochhäusler, Joshua Oppenheimer, Sergei Losnitza, Frederick Wiseman, Lars von Trier, Nikolaus Geyrhalter, Bruno Dumont, Andréi Konchalovsky, John Boorman, Im Kwon-Taek, Eugene Green, Marco Bechis, Harun Farocki, Jafar Panahi, Nathan Silver y Manoel De Oliveira. Y esos son sólo algunos, de los más conocidos por el público habitual de los festivales.

Y además de grandes nombres en la dirección, hay otros que protagonizan las películas como retratados, como inspiración, como objeto de estudio: Robert Altman, Patricio Guzmán (también en este apartado), Edward Snowden, Gastón Acurio, Sergei Eisenstein, Michel Houellebecq, Rainer W. Fassbinder, David Hockney, Jia Zhang Ke, Joao Benard Da Costa, Leon Najnudel, Tita Merello, Narcisa Hirsch, Rocky Balboa en su cuarta encarnación, el vino, la carne alrededor del mundo, Dick Miller, Pascual Condito, Aleksei German Jr., Jim Jarmusch o el estadio del Milan FC.

Además de todos ellos, hay mucho para descubrir, sorprenderse, asombrarse. Imposible nombrar todo, pero algunas pistas, tan válidas como otras, podrían ser estas: los focos dedicados a la obra de Jan Soldat y de Jodie Mack, o los apartados en los que se repasan grandes hitos de la cinematografía de Corea del Norte o el pujante presente del documental suizo. Como ya debería estar claro, todo intento de reducir o recortar Panorama atenta contra su principal atractivo: la posibilidad de perderse, de arriesgar, de encontrar.

Retros y Focos

Isabelle Huppert.
Sin duda, una de las más grandes actrices de su generación –si no la más grande. Primero y principal, es valiente; es una actriz que nunca tuvo miedo de interpretar los papeles más desafiantes, roles que van de la santidad a lo monstruoso. Huppert desafía y empuja los límites como ningún otro actor en el escenario o la pantalla. Todos los grandes actores son capaces de expresar intensidades emocionales, momentos dramáticos, o matices sutiles, pero no todos están listos para correr los riesgos que conlleva desafiar las costumbres sociales, morales y sexuales. (…) Evidentemente, y ella lo ha dicho, actuar es una experiencia transformadora en la cual ella aprende sobre sí misma y sobre la naturaleza humana. “Ser actriz es básicamente lo opuesto al altruismo, es un negocio entre un yo y otro yo –al punto de tener asco de sí mismo, diría.” Ella dice que le atraen particularmente las experiencias que esconden más de lo que revelan. “El cine es la metáfora de eso: la pantalla revela y esconde.” Y sin embargo, al mismo tiempo, Isabelle Huppert parece no estar escondiendo absolutamente nada.

Pascale Ferran
De Pascale Ferran, nacida en París en 1960 y egresada de la prestigiosa IDHEC, se ha dicho que “practica el cine como la alta costura o la ingeniería de precisión”. Y, si bien semejante afirmación resulta fácilmente contrastable en la elegancia de su Lady Chatterley o el paisaje aeroportuario de Bird People, también es cierto que deja fuera del mapa la región central del cine de Ferran: los sentimientos. Puede tratarse de la elaboración del duelo como en Petits arrangements avec les morts, de los primeros amores y los primeros desengaños como en L’Âge des possibles, de las relaciones prohibidas o la búsqueda de la felicidad: las pasiones y emociones humanas están siempre en primer plano en este puñado de films realizados intermitentemente durante las últimas dos décadas –en el medio hubo algunos proyectos inconclusos, la dirección del doblaje francés de Ojos bien cerrados y, sobre todo, la militancia incansable y lúcida en defensa del cine de autor–, trazando una tan sutil como precisa cartografía del corazón (de los corazones) de este tiempo.

José Val del Omar
En el granadino José Val del Omar –dedicado al cine desde fines de los años veinte hasta su muerte en 1982– confluyen dos aspectos que lo vuelven una figura única y compleja: la búsqueda de un éxtasis espiritual colectivo más allá del ego artístico, y una fe en la técnica (como creyente del cinema que fue) como vehículo de esta utopía despegada de lo material y apoyada en una visión poética del mundo. Responsable de insólitos inventos futuristas –como la Tactilvisión, la Diafonía y el Desbordamiento Apanorámico de la Imagen–, Val del Omar ardía en un visceral misticismo español (“santificación de la sensualidad africana”, como reza una cita de Ganivet anotada por él) que convierte su cine en algo que sacude sobrenaturalmente a quien lo ve. En él la vida es la obra, como se ve en sus películas, escritos, collages, fotografías, experimentos y poemas; y aunque sus films terminados son escasos –y se cierran siempre con un plano que dice “sin fin”–, es sin duda uno de los más esenciales cineastas visionarios del planeta. Solo que el porvenir que presupone la palabra “visionario” choca con su carrera de fondo, solitaria en la España adusta donde vivió, y también en una historia del cine en la que, si bien hay almas y obras afines, nunca ha existido ni existirá otro Val del Omar.

Heavenly Films
Las raíces de Heavenly Films se extienden hasta principios de los noventa y los orígenes del sello discográfico homónimo. Paul Kelly y Kieran Evans eran algunos de los directores regularmente contratados por el sello para promos musicales y cortos con los artistas de Heavenly, y en 2002 unieron fuerzas con Saint Etienne para crear un largometraje documental sobre Londres que acompañara su álbum Finisterre. En la última década, Paul Kelly –ya famoso como músico, miembro de los muy reverenciados East Village, y diseñador gráfico– ha forjado una reputación como uno de los documentalistas británicos más distintivos de su generación. Refinando una inusualmente lírica marca de psico-geografía conformada por estéticas pop-modernistas, se mueve entre la sinfonía de ciudad, el film ensayo, y un retrato por acompañamiento para armar evocaciones hermosamente compuestas y profundamente climáticas de lugares olvidados e individuos. Ya sea trabajando en colaboración con la banda Saint Etienne, en una exuberante trilogía ambient sobre Londres, o en sus ingeniosos y empáticos films sobre los muy amados Dolly Mixture y Lawrence of Felt, las películas de Kelly son inmediatamente reconocibles y adorables.

Luke Fowler
En la génesis de los proyectos de Luke Fowler (Glasgow, 1978) suele descansar una pregunta, un profundo interés por saber más: ya sea una exploración por la vida y la obra del psicólogo R.D.Laing (All Divided Selves), sobre un hombre decepcionado por la humanidad que se retira a vivir en la naturaleza (Bogman Palmjaguar), o sobre el potencial de lo que podría haber pasado (en su última película, Depositions). Y esa naturaleza interrogativa se transmite al resultado final: sus films trabajan con la historia para convertirla en otra cosa; siempre inquieto, su estilo es difícil de determinar. Fowler, quien recibió el premio Derek Jarman en 2008 y fue finalista del prestigioso premio Turner en 2012, desdibuja los límites del material de archivo y de lo filmado para la ocasión, y expande al mismo tiempo los límites de lo cinematográfico al proyectar sus películas en museos, salas y galerías.
De naturaleza experimental y de factura documental y esencialmente cinematográfica, su obra (presentada casi en su totalidad en esta edición del BAFICI) es una oportunidad imperdible para acercarse a uno de los artistas más atractivos que tiene Europa para ofrecer en la actualidad.

Cine de Weimar (Historia Secreta)
La República de Weimar (1918 a 1933) fue el estado más libre sobre suelo alemán; una época salvaje caracterizada por la disrupción, la crisis y el brillo cultural. Fue también el período más importante del cine alemán, un tiempo lleno de maravillas y creatividad donde se erigieron los cimientos estéticos del “séptimo arte”.

Pero el cine de Weimar es mucho más que los pocos films y directores célebres como Murnau, Lang, Lubitsch, Pabst y Ruttmann.
Por eso es que intentará revelar al menos un poquito de esta historia secreta, y mostrar la diversidad y belleza del primer cine alemán: el cine de Weimar es, más que nunca, un continente desconocido que aguarda ser descubierto. Fue mucho más que el expresionismo: Nueva Sobriedad, espectáculo escapista, emoción y diversión. Y es un ejemplo muy actual de una sociedad liberal bailando sin parar sobre un volcán, entre la lujuria hedonista y el miedo latente a su destrucción: una combinación explosiva. Y casi todas las películas de esta sección son totalmente desconocidas, incluso para el público alemán.

Mario Monicelli
A pesar de que la visitó una sola vez, Mario Monicelli amaba Argentina. En el centenario de su nacimiento, el BAFICI le rinde homenaje a este maestro del cine italiano. Un autor en el sentido más integral de la palabra, dado que él mismo escribió la gran mayoría de sus películas. Había comenzado su carrera en la década del treinta, como director de cortometrajes estudiantiles y como asistente de dirección. En los años cuarenta, ya se había establecido como un guionista prolífico y creativo, antes de pasar a la dirección de largometrajes en dupla con el gran humorista Steno. En los cincuenta, dirigió varios films muy exitosos, entre ellos, obras maestras como Los desconocidos de siempre y La gran guerra. De los sesenta en adelante, tuvo la libertad de elegir temas de fuerte impacto social, que presentó de una manera accesible para el gran público.

Nunca dejó de “divertir instruyendo”, o sea, de hacer reír y a veces llorar, transmitiendo su propia visión del mundo. Una visión poderosamente anticonformista, opuesta diametralmente a las “ideas recibidas” sobre la Primera Guerra Mundial, sobre el machismo y el feminismo, sobre el trabajo y el desempleo, sobre la industria y el poder, sobre la familia, la juventud, la inteligencia, la vejez y la amistad. Gracias a sus espléndidos films, de estilo elegante y refinado, Mario Monicelli ha dejado una impronta indeleble.
Perú: radiografía fílmica de un país

Qué duda cabe de que la historia oficial es siempre la menos confiable. Cualquier revisión histórica del cine peruano que haya obviado algunas de las películas que colorean esta selección se ha privado del inquisidor placer de interpelar su propio contexto a través de las imágenes que ha dejado el tiempo.

Desde la denuncia hasta la ironía, mediante realistas representaciones socioculturales e íntimos autorretratos fílmicos, cada título ensaya una muestra de la realidad nacional del Perú de los últimos cuarenta años, que se aleja de cualquier estadística macroeconómica o panfleto político en pos de encontrar un punto de convergencia sobre cuestiones humanísticas. Las que comprenden Perú: Radiografía fílmica de un país son películas que no se han ido, sino que se nos acercan cada vez más. Hermoso es comprobar que, con el pasar el tiempo, se han revelado como piezas representativas de su época, cual vestigio de su histórica vigencia, y han ido construyendo una memoria que se solidifica manteniendo incandescente el recuerdo de lo que alguna vez fue. E, incisivamente, bosqueja cómo es ahora.
Buenos Aires Lab -BAL 2015

A lo largo de su historia, el Buenos Aires Lab ha ido mutando: lejos de toda fórmula, cada año hay una revisión acerca de cuál es la acción que mejor se corresponde con la necesidad de los realizadores de Latinoamérica, de acuerdo a los tiempos que corren.

En esta edición, el BAL se focaliza exclusivamente en los work in progress, con un doble programa que tiene como característica la combinación de grandes nombres, de cineastas establecidos, con otros que se espera resulten un importante descubrimiento.

Además de los importantes premios que otorgará el jurado BAL, se renueva la colaboración con el Marché du Film – Festival de Cannes y a través de la misma algunos de los trabajos lograrán una proyección internacional al mercado más importante del mundo.
Por si esto fuera poco, el BAL 2015 cuenta con presentaciones especiales, fuera de competencia, que son un lujo total.

Talent Campus: Diez años de cine en Sudamérica


Tras diez años de fomentar la reflexión y discusión sobre cine en la región, es un orgullo celebrar este logro con la premiere mundial de un largometraje colectivo y la exhibición de dos programas de cortometrajes inéditos para BAFICI, todos realizados por participantes de alguna de las nueve ediciones anteriores del Talents BA.

Los tres programas de películas que se exhibirán reflejan una de las claves del Talents: la diversidad. Pero diversidad entendida en un sentido amplio y no como un valor en sí mismo; más bien como una forma de exponer la tensión entre los cineastas, sus orígenes e identidades y cómo sus películas los reflejan. Se trata de cineastas que provienen de una misma región que puede distinguirse en cada una de sus películas, las cuales no por eso son costumbristas ni están sostenidas por el esteticismo localista.

Por un lado, se estrenará un largometraje realizado especialmente para conmemorar la edición aniversario, tras una convocatoria especial a realizadores que han pasado por el Talents BA y hoy ya cuentan con una trayectoria reconocida internacionalmente. Esta película está conformada por materiales diversos en cuanto a formatos, géneros, nacionalidades y perspectivas, que componen una narración basada en la visión de cada realizador acerca de la realidad contemporánea de su oficio.

Por otro lado, se presentan dos programas de cortometrajes que acompañan el estreno del film colectivo. El conjunto traza, de algún modo, un mapa de los últimos diez años del cine producido en la región. Se incluyen materiales de distintas duraciones que experimentan con los formatos y los géneros, y ponen en crisis cualquier clasificación apriorística.

Venta anticipada de entradas
El lunes 6 de abril comienza la venta de entradas anticipadas para el 17 BAFICI. Se podrán adquirir en forma online en buenosaires.gob.ar/festivales, o personalmente en:
Village Recoleta, Vicente López y Junín. Todos los días de 10 a 20 h (excepto el miércoles 15 de abril, de 10 a 18 h).
Entrada general: $ 30 Entrada con descuento: $ 25 (para estudiantes y jubilados, y todas las funciones de Baficito, Retrospectivas y Focos)
Entrada al concierto Jaco de Buenos Aires: $ 50
Entrada a la película de clausura en el Teatro Colón: $ 50

Colaboran con BAFICI
Diferentes instituciones y embajadas apoyan al 17 BAFICI: APIMA, ARTE, British Council, CNC, DIRAC, EPICENTRE, Marche du Film, Doc BsAs, Embajada de Austria, Embajada de Chile, Embajada de EEUU, Embajada de España, Embajada de Francia, Embajada de Israel, Embajada de Italia, Festival de Mar del Plata, FICUNAM, Fid Marseille / Fid Lab, Goethe Institute, Instituto Francais, Instituto Italiano de Cultura, Malba, PROA, TyPA, Universidad de Cine, Variety.
Las siguientes empresas acompañan al Festival: Cinecolor, Fiat, MovieClub, Supervielle, Village Cines, Aeropuertos 2000, Air France, Alta Definición Argentina, Bacigaluppi, Estudio Ñandu, La Burbuja, Lahaye Post, POMERANEC, Sin Sistema SRL, SwissFilms, TALKBOX, Talents Buenos Aires, Tauro Digital, Wines Of Argentina, Z-Films, Cerveza Grolsch, Gancia, Hotel Dazzler, Bar Lavalle, Buller, Camping, Merino Catering, Chocolate Colonial, Clásica y Moderna, Club Sueco, Family, Hard Rock Café, La Biela, La Casa del queso, Nonna Angiulina, Milion, Musetta Caffe, Portezuelo, Tomo 1, Tregar.

SEDES

Centro Cultural Recoleta (Junín 1930)

Village Cines Recoleta (Vicente López 2050)

Village Caballito (Avenida Rivadavia 5071 entre Acoyte e Hidalgo)

Arte Multiplex Belgrano (Av. Cabildo 2829)

Centro Cultural San Martín (Sarmiento 1551)

Anfiteatro Parque Centenario- BAFICI al aire libre (Av. Ángel Gallardo y Leopoldo Marechal, entrada por Lillo)

Teatro General San Martin – Sala Leopoldo Lugones (Av. Corrientes 1530 Piso 10º)

Planetario de la Ciudad de Buenos Aires “Galileo Galilei” (Av. Sarmiento y Belisario Roldán)

MALBA Cine (Av. Figueroa Alcorta 3415)

Fundación PROA (Av. Pedro de Mendoza 1929)

Alianza Francesa- Auditorio (Av. Córdoba 946)

Usina del Arte (Pedro de Mendoza y Caffarena)

Teatro Colón (Cerrito 628)

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